Los cenotes y los mayas

Oasis de la selva esmeralda

Cenotes: fuente de agua y vida

 

La Península de Yucatán es una zona de clima riguroso pues aunque a lo largo de seis u ocho meses caen lluvias más o menos abundantes, el periodo de sequía suele ser severo y puede prolongarse por cuatro o seis meses. Por otra parte, la constitución geológica calcárea de la Riviera Maya y alrededores, es causa de que el agua difícilmente se conserve en la superficie y se filtre hasta los mantos freáticos, que suelen ser profundos.

 

Xenotes Cancun

 

Por ello, los cenotes fueron el principal abastecimiento de agua en medio de la selva, razón para desarrollar ciudades y asentamientos cercanos, notables elementos de la geografía sagrada, escenarios simbólicos y espacios para el desarrollo de rituales de lluvia, de vida, de muerte, de renacimiento y de fertilidad. Las dinastías divinas de gobernantes mayas sabían que el control práctico y simbólico de los cenotes significaba el control político y social sobre la vida y la muerte; de ahí su profunda y antigua veneración, claramente demostrada por los altares y adoratorios erigidos junto a ellos y por las abundantes ofrendas que yacen en el fondo de sus profundas aguas azules.

Xenotes Cancun

Las cuevas y cenotes han sido escenarios de gran importancia para los mayas desde tiempos ancestrales, ya que se consideraban portales o ventanas al mundo de los muertos. Como es sabido, los mayas, al igual que muchos grupos mesoamericanos, creían que al morir las personas recorrían un largo camino hacia el inframundo, para ellos llamado Xibalba. Este mítico lugar, donde moraban los dioses, los antepasados y demás seres sobrenaturales, se ubicaba físicamente en el subsuelo terrestre y bajo el agua.

La mitología fantástica del inframundo y su asociación a las cuevas como puertas de acceso al mundo de los muertos, quedó plasmada en esa gran obra universal que es el Popol Vuh. Al seguir la travesía de los héroes gemelos por el Xibalba, nos ha sido permitido a los seres modernos conocer los reinos de la noche y la oscuridad, donde habitan los dioses que dan vida y muerte a todos los seres. Por todo ello, las cuevas y cenotes eran considerados por los mayas como lugares del nacimiento de la vida, contenedores de agua virgen, punto de origen de algunos grupos o linajes y espacios adecuados para llevar a cabo diversos ritos.

Xenotes Cancun

Es por esto que los cenotes pueden ser considerados como un oasis en medio de la selva, manantiales de paz y energía, lugares donde la magia emana como espejismo desde los confines más profundos de la tierra en forma de agua prístina y cristalina. Sitios fértiles no sólo por su flora y su fauna, si no también por su cualidad de hacer crecer en nosotros las profundas raices de nuestros antepasados, sus creencias y su mitología. Semillas de cultura que ahora nos toca a nosotros propagar, ya sea de manera oral o escrita, sólamente así, prevalecerá la cultura maya en la Península de Yucatán.

Pronto continuaremos con nuestra búsqueda de los Xenotes Lu’um, Ka’ak, e Iik. Ya sabemos sus orígenes, sus formas geológicas y su historia. Quizás sea importante saber sobre sus protectores, los Aluxes ¿nos acompañan?